16. Movimiento II

Si leíste la anterior entrega, ya conoces los fundamentos de la fotografía de barridos. Veamos ahora cómo ejecutar sus técnicas más complicadas: el barrido circular y el golpe de zoom.

¡Tornado subacuático!

Seguramente, esta sea la mejor forma de describir el efecto visual que provoca un barrido circular bien ejecutado. Este tipo de barrido puede dar unos resultados espectaculares, pero a cambio es uno de los más difíciles de realizar bajo el agua. Sabemos que los barridos en general solo pueden hacerse si las condiciones nos lo permiten, requiriendo una iluminación ambiental baja para poder utilizar velocidades de obturación lentas, pero en el caso de los barridos circulares es especialmente crítico que el sujeto central de la toma esté lo bastante alejado del entorno (el fondo que debe girar) para que la luz del flash lo ilumine correctamente sin afectar sustancialmente a dicho fondo. Además, en un caso ideal, el sujeto debería recibir la menor cantidad de luz solar posible, algo que solo se dará si se encuentra en sombra por algún motivo.

La imagen de una langosta que abre este artículo es un ejemplo estupendo de condiciones ideales en este sentido: nuestro sujeto está en el interior de una esponja barril gigante que se alza del suelo, por lo cual recibe mucha menos luz solar que el exterior de la esponja. Gracias a ello, solo la luz del flash expone a la langosta y el interior de la esponja, obteniendo un buen contraste y colores vivos. Adicionalmente, el suelo del arrecife sobre el que se alza la esponja está a casi 1m de distancia, así que le llega poca luz de flash y la luz solar puede “dibujar” correctamente el efecto de giro. Evidentemente, unas condiciones tan adecuadas se darán muy pocas veces, pero el ejemplo te puede servir para que veas claramente como trabaja cada una de las luces (solar y artificial) y así poder darte cuenta de en qué situaciones tienes posibilidades de conseguir un barrido circular con éxito.

Un ejemplo que demuestra la necesidad de separar el sujeto del fondo para un buen resultado: aunque la parte superior de la escena sí está lo bastante lejos para que aparezca el efecto, a medida que nos acercamos a la zona inferior comprobamos como la luz del flash lo anula hasta hacerlo desaparecer. Velocidad: 1/8

En esta toma aproveché que el mero se separaba del fondo lo suficiente para ejecutar el barrido. El color cálido del animal lo ayuda a destacar sobre el fondo de tonos verdes y azules. Velocidad: 1/8

Un giro delicado

Ahora veamos cómo realizar paso a paso la toma para conseguir el efecto: como en todo barrido, emplearemos una velocidad de obturación lenta, más lenta cuanto más angular sea la lente utilizada (para la foto de la langosta se usó 1/6 con una lente de 180º). La velocidad idónea también dependerá de la velocidad que imprimas al giro de tu cámara, pero debes tener presente que es más fácil controlar el giro si lo puedes hacer con cierta lentitud: cuanto más rápida sea la velocidad de obturador elegida, más rápidamente tendrás que girar la cámara para obtener el mismo efecto, aumentando el riesgo de una mala ejecución. Practica con distintas velocidades de giro y de obturación y así irás viendo el efecto que producen.

Ahora se trata de centrar perfectamente a nuestro sujeto en el encuadre y a continuación girar la cámara y disparar mientras intentamos mantener el centro del encuadre sobre el sujeto. No pienses que tienes que dar un giro muy amplio a la cámara para que aparezca el “efecto tornado”, basta con un giro de unos pocos grados para que suceda. Sí que tienes que vigilar que la cámara esté en la posición adecuada dentro del giro cuando dispare el flash, ya que de lo contrario te puede pasar que consigas un buen efecto de barrido, con el sujeto centrado, pero con este inclinado en un ángulo que no deseabas. Puedes usar sincronización a la cortinilla delantera o trasera, puesto que no afectará al aspecto del barrido, pero te recomiendo que uses sincronización delantera: así sabes que el flash disparará al principio de la exposición (cuando oprimes el botón de disparo) y será más fácil acertar con el momento preciso.

Para que te hagas una idea del proceso completo, en el barrido de ejemplo determiné que la mejor posición del sujeto era horizontal, lo que correspondería a mis manos sujetando la cámara a las 9 (izquierda) y las 3 (derecha) en un imaginario reloj. A continuación coloco mis manos a las 6 y las 12, ensayando unos cuantos giros en el sentido de las agujas del reloj y concentrándome en mantener el centro del encuadre sobre la langosta y una velocidad de giro constante. También visualizo cual va a ser el momento exacto en el que dispararé, que será justo cuando mis manos vuelvan a estar a las 9 y las 3. Solo cuando veo que estoy consiguiendo un giro correcto mientras mantengo la langosta en el centro, paso a realizar los mismos movimientos pero disparando en el instante oportuno. No detengo el giro de cámara inmediatamente tras el disparo, sino que continúo el movimiento a la misma velocidad hasta que mis manos están casi a las 12 y las 6. Esto es importante, por que de lo contrario es difícil conseguir un giro homogéneo sobre el eje durante la exposición. Tras la toma, reviso la imagen en la pantalla LCD y determino si el efecto “tornado” es el adecuado: en caso contrario, y siempre que esto sea posible, veo preferible subir o bajar la velocidad de obturación a cambiar la velocidad de giro de la cámara.

A golpe de zoom

El golpe de zoom es otra técnica de barrido tan difícil de ejecutar como llamativa. Su fundamento es fácil de entender: si durante la exposición variamos la longitud focal de nuestra lente, o lo que es lo mismo, su ángulo de visión, las partes de la imagen expuestas con luz solar formarán líneas de barrido radiales. Colocando en el centro un sujeto iluminado por la luz de flash, dichas líneas convergen sobre él aportando una sensación de movimiento que concentra la atención del observador sobre el protagonista de la escena.

A los ya conocidos requisitos de baja luminosidad ambiental y de que el sujeto esté separado a cierta distancia del fondo, para esta técnica se une la necesidad material de emplear una lente de focal variable (más popularmente conocidas como zoom, a pesar de que no todas las lentes de focal variable sean auténticos zoom). Tampoco todos los equipos con lente de focal variable serán idóneos, ya que nos debe permitir cambiar la focal con rapidez. Esto limita drásticamente el uso de cámaras compactas: en casi ninguna puede operarse el zoom durante el disparo, al menos en los modelos actuales que conozco. Para una compacta que sí lo permitiera, probablemente habría que usar velocidades más lentas que las utilizables con el control mecánico de una caja estanca para cámara réflex o EVIL (En este caso se pueden usar obturaciones tan “rápidas” como 1/15 o 1/30 sin problema).

En este recorte de una imagen podemos ver el efecto de realizar un golpe de zoom desde angular hacia tele y con sincronización a la cortinilla delantera: el sujeto iluminado por el flash ha quedado englobado por una imagen fantasma azul de si mismo. Velocidad: 1/2

La fisionomía del fondo es decisiva para la apariencia del efecto de barrido. En esta imagen vemos como un fondo de rocas de distinto tamaño marca más el efecto que la zona superior de agua, a pesar de la aportación de los reflejos de la superficie. También como un objeto que destaque en un fondo homogéneo (en este caso un buceador en superficie) rompe la simetría del barrido. Velocidad: 1/30

En la práctica

Tal y como pasaba con el barrido circular, el tipo de sincronización seleccionado no cambiará sustancialmente el aspecto del efecto de barrido en el golpe de zoom. Sin embargo, la apariencia del sujeto sí puede ser distinta según variemos la focal desde angular a tele o desde tele a angular y en relación a la sincronización utilizada en cada caso:

- Si das el golpe desde angular hacia tele, lo lógico es usar sincronización a la cortinilla trasera, puesto que el sujeto tendrá un tamaño mayor en la imagen cuando dispare el flash al final de la exposición.

- Si por el contrario pasas de tele a angular, usaremos cortinilla delantera al aparecer mayor el sujeto al comienzo de la exposición.

El motivo de hacerlo así es que la imagen nítida y colorida del sujeto formada por la luz del flash, al tener mayor tamaño, “tapará” el rastro que pueda dejar en la imagen el sujeto (en barrido y de menor tamaño) expuesto por la luz solar. Si lo hacemos al contrario, puede suceder que veamos una imagen “fantasma” del sujeto, de mayor tamaño y borrosa, superponiéndose a la imagen nítida, pero más pequeña, del sujeto iluminado con flash.

Creo que lo más recomendable es trabajar siempre desde tele hacia angular, porque al disparar tenemos en pantalla al sujeto en la posición y tamaño que serán definitivos, mientras que al revés lo tendremos que estimar. Además, una lente de focal variable que no sea un auténtico zoom NO necesariamente mantiene enfocado al sujeto cuando cambiamos de longitud focal, lo cual puede conducir a que el sujeto no aparezca perfectamente enfocado al final del cambio de focal.

Posted by Carlos Minguell

Fotógrafo submarino profesional

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