Nikon vuelve al agua

Al Cesar lo que es del Cesar. Nikon fue la única marca que apostó por una cámara anfibia de lentes intercambiables. Fue sobre 1963 y se llamaba Calypso/Nikkor. Este modelo tuvo descendencia, con la Nikonos II, Nikonos III (La mejor considerada), La Nikonos IV (Un truño de cámara, de esos que te hacen preguntar si los ingenieros diseñan algunos productos bajo los efectos de sustancias ilegales) y finalmente la Nikonos V, nacida en 1984, que perduró algo más de una década y que probablemente fue el juguete iniciático de todo fotosub que empezara con este tema hace más de 20 años.

Aun hubo una Nikonos más, la RS AF, la primera y única Nikonos réflex. Que fue mitificada por muchos y elevada a los altares como objeto de deseo fotográfico, a pesar de ser una cámara con numerosos defectos y una gama de lentes algo escasa. A mediados de los años 90, las cajas estancas para cámaras réflex pusieron fin al reinado de las anfibias, que solo pervivieron en modelos de gama baja, como la Sea&Sea Motormarine II y algunos más que no merece la pena mencionar, de puro malos que eran. Luego llegó el Boom digital, con una pausa sin modelos anfibios (Los que lo parecían eran en realidad compactas terrestres enfundadas en cajas estancas) hasta que comienza a aparecer una generación de cámaras compactas con modestas prestaciones anfibias. Son  más bien cámaras “todoterreno” a prueba de salpicaduras y golpes, que poco a poco van ganando prestaciones acuáticas hasta llegar a la profundidad record de -18m de Nikon AW110. Hoy en día, la mayoría de los fabricantes de cámaras digitales más importantes tienen al menos uno de estos modelos conocidos como “Waterproof Cameras”: Canon D20, Olympus TG-2, Panasonic TS5, Pentax WG-3, Sony TX30

Pero este mes de septiembre me sorprendió una noticia que ha pasado bastante desapercibida en el mundillo fotográfico (No olvidemos que esto de la fotosub es bastante marginal): Nikon presentaba una cámara anfibia de lentes intercambiables, la NIKON 1 AW1, modelo perteneciente a la Serie 1 de la marca, que es en mi opinión un intento tardío de subirse al carro de las cámaras sin espejo que capitanea Olympus con sus Cuatro Tercios (Y no es el único que se ha subido con dos paradas de retraso; Canon también lo ha hecho con su EOS M). Lo de AW significa “All Weather”, que define bien la vocación de este modelo, capaz de sacar fotos en cualquier circunstancia, incluso bajo el agua. De la presentación de esta nueva AW1 me llamó especialmente la atención su profundidad de uso, de hasta -15m, lo cual la convierte en bastante más que una cámara resistente a un baño esporádico. Evidentemente, esto tampoco hace que sea la panacea para los fotosub, pero por algo se empieza.

Una cámara anfibia de lentes intercambiables necesita lentes igualmente anfibias y Nikon presentó 2 lentes para la AW1: la Nikkor AW 11-27.5/3.5-5.6 y la Nikkor AW 10/2.8. Pocas lentes para apoyar un nuevo sistema, como es costumbre en la marca japonesa, que además cumple una de las premisas también habituales en Nikon “Saco pocas lentes y, para terminar de rematarla, las hago que se solapen”. La AW 11-27.5 tiene un ángulo comprendido entre 72º y 32º20’, mientras que la AW 10 tiene 77º. Es decir, que a efectos prácticos, solo tienes una lente disponible para usar con la AW1. Casi me emociono al ver como Nikon sigue su ancestral tradición de jiñarla al elegir la gama de lentes para un sistema anfibio, tal y como hizo con la Nikonos RS al presentarla con un zoom 20-35mm y una lente de 28mm. Al menos en este aspecto, la AW1 ¡Es toda una Nikonos! Uno tiende a suponer que Nikon completará pronto la gama de lentes del sistema AW (Que menos que un par de angulares de verdad y un macro), pero eso es bastante suponer. De momento, celebro el nacimiento de la primera digital anfibia de lentes intercambiables y me quedo con la duda de si será el comienzo del retorno de las anfibias a la fotosub. Me da que no… pero nunca se sabe.

 

Posted by Carlos Minguell

Fotógrafo submarino profesional

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