Michael J. Sealey

Por un fotosub responsable…

La fotografía submarina es una actividad en alza, cada vez tiene más practicantes, la tecnología va avanzando y actualmente resulta más sencillo y menos costoso poder disfrutar del llamado fotosub. A medida que pasa el tiempo son más los expertos, hay más modelos a seguir, más maestros del fotosub de los que aprendemos el resto de enganchados a esta disciplina.

Todos hemos escuchado alguna vez aquello de que “una imagen vale más que mil palabras” y hoy en día, con los medios de comunicación de que disponemos, los fotógrafos submarinos deberíamos considerarnos como embajadores del mar ya que cada foto publicada en una red social, una revista, un libro, un periódico, una exposición, etc. acerca al ajeno espectador de secano un paso más al misterioso mundo submarino; algo bastante necesario en estos tiempos en los que prima su conservación.

La razón principal por la que todos nosotros, fotógrafos submarinos más o menos experimentados, vamos al agua a conseguir instantáneas de ese fantástico mundo es que nos cautiva, que es bello en todos sus sentidos y de alguna manera nos gustaría inmortalizarlo y darlo a conocer a aquellos que todavía no han metido la cabeza bajo el agua para echar un vistazo.

Para un fotógrafo submarino la frase anterior cambia un poco: “una imagen BUENA vale más que mil palabras” y cuando digo buena me refiero a perfecta, sí, todos queremos conseguir nuestra imagen perfecta. Y es en este adjetivo calificativo, con un carácter especialmente subjetivo, donde algunos fotógrafos se pierden por el camino y se olvidan de la razón principal por la que se decidieron a inmortalizar el mundo submarino. Esto ocurre cuando se antepone conseguir una “buena” imagen al bienestar del organismo marino o el entorno en cuestión. Y escribo “buena” porque pierde su significado, porque en el momento en el que se altera el medio y/o al organismo la imagen que se obtiene resulta artificial y, fotógrafos y fotógrafas submarinas, precisamente artificial no es la cualidad que debería reflejarse en una imagen de naturaleza.

Me pareció oportuno inaugurar el Blog escribiendo sobre la importancia de este tema, ya que no solo es importante el resultado del trabajo, sino también la responsabilidad con la que se lleva a cabo. Pues una foto buena, una foto perfecta, no es solo el resultado final, unos colores bonitos, un buen encuadre, una buena técnica o un bichito raro o de moda; una imagen perfecta es aquella que, amén de lo anterior, también ha sido tomada de manera responsable y en las condiciones óptimas para el retratado en cuestión.

En esencia, un buen fotógrafo submarino es aquel capaz de mostrar al mundo las imágenes perfectas del medio marino, las cuales ha conseguido respetando el mismo…algo así como predicar con el ejemplo, bastante raro en estos tiempos.

Posted by Belén Caro Torti

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