© Carlos Minguell

2. La Caja Estanca

Pocas son las auténticas cámaras anfibias digitales que ofrece el mercado: la oferta se limita a un grupo de cámaras resistentes a golpes y al agua, algunas de las cuales pueden sumergirse a profundidades comprendidas entre los 3 y los 15 metros (Si no me equivoco, el record es para la recién presentada Olympus TG-2 iHS). Si eres un surfero, o un “snorkelero”, 15 metros está francamente bien, pero sigue siendo claramente insuficiente para un fotógrafo submarino.
 En la primera entrega de este curso, vimos las características deseables en una cámara compacta para uso subacuático, así que es el momento de hacer lo mismo con la necesaria caja estanca, a la que también se conoce como “carcasa”. Antes que nada, recordemos algo importante que decíamos al final del anterior artículo: La elección de una cámara debe estar siempre estrechamente relacionada con la elección de su correspondiente caja estanca y hacerse de manera simultánea. Nunca compres una cámara y después te pongas a buscar caja para ella. Te puedes llevar la desagradable sorpresa de que no haya caja o estas no sean adecuadas.

¿Plástico o aluminio?

El material de fabricación es la primera e importante característica que diferencia a muchas cajas estancas. No hace tantos años, todas las cajas estancas para compactas estaban construidas en material plástico y fueron los propios fabricantes de cámaras los que primero pusieron en el mercado cajas para sus modelos. Más adelante salieron los primeros fabricantes independientes ofreciendo cajas, también plásticas, para las cámaras más populares y finalmente han sido fabricantes que tradicionalmente construían cajas en aluminio para cámaras réflex los que han comenzado a realizar cajas para compactas de este material.

Las cajas de aluminio son más robustas, soportando mucho mejor los impactos o torsiones que puedan sufrir. No se astillan, uno de los puntos más débiles del plástico, y eso hace que los taladros que se realizan para roscas, transmisiones o anclajes sean más fiables y duraderos. Las zonas más delicadas en cuanto a resistencia en una caja, como puede ser la unión entre cuerpo y frontal, son mucho más resistentes en una caja de aluminio. El aluminio tiene mejores propiedades térmicas y resiste mejor que dejemos la caja estanca al sol. Aunque esto no depende del material, es cierto que las cajas fabricadas en aluminio suelen tener una ergonomía más cuidada, con controles mejor dimensionados y más precisos. Las cajas de aluminio pueden usarse a mayor profundidad que las de plástico.

Caja de aluminio para cámara compacta

Por contra, las cajas de plástico son más ligeras, tanto dentro como fuera del agua. También es una ventaja que puedan ser transparentes, ya que permiten ver lo que ocurre en el interior, siendo más fácil (Y rápido) detectar el punto de entrada de una posible filtración o ver como actúa un determinado control y el motivo que hace que este no esté funcionando adecuadamente en caso necesario. Digo “que puedan ser”, porque cada vez hay más cajas plásticas teñidas de negro y por tanto opacas, algo ilógico si tenemos en cuenta que no aporta ventajas (Salvo una menor y tan subjetiva como es la estética) y pierde las que proporciona la transparencia. Además, un color oscuro provoca un mayor calentamiento si la dejamos bajo el sol. No dudo que haya un buen número de fotosubs que compren una caja por la “pinta” que tiene y que una caja teñida de negro parezca más “profesional” (Más que nada, porque se asemeja a una construida en metal), pero renunciar a las virtudes de la transparencia por las supuestas de la estética, no me parece lo más inteligente. Hemos dejado para el final la mayor virtud de las cajas plásticas: son notablemente más económicas que las cajas de aluminio.

Caja de plástico para cámara compacta

 Una caja bien diseñada

La mayor parte de los criterios para seleccionar el conjunto cámara/caja estanca, corresponden a la cámara y los vimos al hablar de ella. Aun así hay algunos puntos que pueden ayudarte a elegir un modelo de caja.

·    Funciones y Ergonomía. Antes que nada, se cauto con las cajas que se publicitan como “utilizables con muchos modelos de cámaras”: una caja estanca diseñada con ese objetivo no puede tener acceso a muchas funciones y algunas de las que carece pueden ser vitales para el fotosub. No creas que basta con poder disparar la cámara para hacer buenas fotografías, hace falta mucho más. Las cajas estancas fabricadas específicamente para un modelo de cámara tienen acceso a sus principales funciones, aunque puede haber algunas diferencias entre distintos modelos. Por otro lado, una caja estanca no puede hacer que una cámara sea más ergonómica, pero si puede trasladar mejor o peor los controles de esta al exterior para que los podamos utilizar. Los pulsadores en las cajas estancas son similares en cuanto a funcionalidad, pero la posición, tamaño y efectividad de los controles giratorios puede cambiar bastante de unos modelos a otros. Lo ideal es que se puedan manipular utilizando una sola mano. La ergonomía de cualquier caja depende también de los mangos que usemos, pero de eso ya hablaremos en otra ocasión.

·    Conexiones para flash. Antes o después, vamos a tener que conectar uno o varios flashes externos a nuestra caja. A cualquier caja estanca le podremos conectar un cable de fibra óptica, pero en unas lo haremos con mucha facilidad y en otras habrá que recurrir a accesorios más o menos costosos o incluso al bricolaje. Algunas cajas estancas para compactas incluyen conexión eléctrica de flash, pero creo que esta solo es necesaria cuando es imprescindible usar un flash antiguo que no podamos usar mediante conexión óptica. Si ese no es tu caso, la conexión óptica te aportará más ventajas que la eléctrica.

Detalle de las conexiones para cable de fibra óptica

·    Uso de lentes húmedas. Cuando hablamos de las cámaras con zoom de amplio rango focal (Superzooms), ya comentamos que este tipo de cámaras pueden no ser adecuadas para su uso con lentes húmedas angulares. Si el zoom de nuestra compacta lo permite, puede que en unas cajas sea más fácil de acoplar que en otras. Podemos encontrarnos en uno de estos tres casos, también aplicables para lentes húmedas macro:

– Cajas con rosca para lentes en el frontal. Generalmente de 67mm, aunque algunas cajas para cámaras pequeñas tienen una rosca de menor diámetro. Aquí podremos usar directamente una lente húmeda macro de ese diámetro (O una mayor mediante un adaptador de rosca) y, en teoría, seguramente encontraremos lentes húmedas angulares con esta rosca y compatibles con nuestra cámara. Es el caso más simple y económico, aunque debemos tener cuidado con lentes angulares muy voluminosas y pesadas, ya que todo el peso  lo soportará el frontal de nuestra caja estanca.

– Cajas sin rosca en el frontal. Como muchas Canon y Sony que tienen frontales más o menos rectangulares. En este caso, probablemente podamos adaptarlas para usar lentes húmedas de 67mm mediante algún tipo de adaptador para nuestra caja (Existen para los modelos más populares). Una vez colocado el adaptador, será válido lo dicho en el punto anterior, excepto en el caso de algunos adaptadores (Como los de INON) que no se sujetan en el frontal de la caja, sino mediante un soporte rígido atornillado a la base de la caja estanca. Esto descarga el frontal del peso de la lente y aporta una mayor resistencia al conjunto.

Frontal sin rosca estándar de 67mm

– Usar las lentes húmedas mediante un adaptador específico para lentes de bayoneta. Se trata de adaptadores muy similares a los que acabamos de mencionar, pero que en vez de tener una rosca de 67mm, tienen una bayoneta para lentes compatibles. Es un sistema muy usado por INON y tiene la ventaja de que la lente se pone y quita con más rapidez y comodidad, además de la mayor resistencia que aporta como ya mencionamos un adaptador sujeto a la base de la caja y no al frontal. Este último podría ser el sistema ideal al aunar robustez y comodidad, aunque solo está disponible para algunos modelos de cajas populares y, como es lógico, tienen un precio más elevado.

Adaptador para lentes de bayoneta

·    Extras. Algunas cajas incorporan detalles que pueden ser de utilidad. Es el caso de la zapata para accesorios; una zapata de dimensiones estándar en la que podemos colocar el inicio de un brazo de iluminación o un adaptador para una linterna que nos ayude a ver y enfocar cuando falte luz. La misma función puede hacer el agujero con rosca que tienen varios modelos de aluminio. Una alarma de humedad, siempre aporta tranquilidad y el parasol para la pantalla LCD es bienvenido, especialmente en las cajas transparentes, que son más propensas a reflejos indeseados.  Tapa para el frontal y juntas de repuesto es común a casi todos los modelos de cajas.

Zapata para accesorios

 

Posted by Carlos Minguell

Fotógrafo submarino profesional

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