© Carlos Minguell - OCEAN PHOTOS

4. El Flash

Ya vimos en nuestra anterior entrega que podemos hacer fotos (Incluso buenas fotos) solo con luz solar. Sin embargo, el uso de flashes nos abre todo un mundo de posibilidades en las tomas cercanas, especialmente en cuanto al color y al control de sombras. Hablemos de flashes.

Las características de un flash

El aprendiz de fotosub tendrá que pasar por caja tarde o temprano para adquirir un flash utilizable bajo el agua, ya que lo necesitará en el 95% de sus fotografías. Con él devolverá el color a los sujetos, utilizando una fuente de luz similar a la solar pero situada a corta distancia del motivo, con lo cual minimiza los efectos de la absorción luminosa. Esta es la principal ventaja que tiene el uso del flash electrónico, aunque no es la única: también nos permite iluminar las partes del sujeto que quedan a la sombra de la luz solar (El ejemplo más claro es un contraluz) y aumentar el contraste de las escenas, que de otro modo suelen resultar un poco pobres debido a la excesiva suavidad de la luz difusa filtrada por el agua. Veamos las principales características de un flash:

·         Potencia. Nunca te dejes llevar por los argumentos de venta que hablan de la potencia en vatios de un determinado modelo. El único indicativo fiable es el numero guía (NG), que no es otra cosa que el número f/ (Apertura) que debemos utilizar para conseguir una exposición correcta con un flash a un metro de distancia para una determinada sensibilidad (Por ejemplo, un flash NG 11 a ISO 100 nos dará una exposición correcta a 1 metro de distancia si ponemos un valor de apertura f/11 a dicha sensibilidad): por tanto, a mayor número guía, más potente es nuestro flash. Los flashes de uso más común tienen un número guía bajo el agua que oscila entre 8 y 16 a ISO 100.

·         Cobertura. Indica el ángulo que es capaz de iluminar el flash: una cobertura mayor te permitirá iluminar una escena tomada con una lente de mayor ángulo de visión. Es preferible que la cobertura sea circular, para que la zona iluminada no cambie al rotar el flash sobre su eje, y también que la zona iluminada sea lo más uniforme posible, aunque estas características se pueden mejorar fácilmente colocando un filtro difusor (Eso sí, a costa de perder algo de potencia)

Tubos de descarga en un INON Z-240

·         Tiempo de reciclaje. El tiempo que tarda el flash en volver a estar listo para otra toma después de un disparo. Este tiempo varía mucho de un modelo a otro: los hay que tardan más de 10 segundos, mientras que otros necesitan menos de 1 segundo. Evidentemente, cuanto más corto  el tiempo de reciclaje, mejor para tomas de acción. 

·         Autonomía. La cantidad de disparos que puede efectuar un flash antes de cambiar las baterías o de cargar los acumuladores. También es variable de unos modelos a otros, pero cuida que te permita cubrir una inmersión holgadamente disparando a plena potencia. Siempre será bienvenida una autonomía mayor y, a menos que tenga una autonomía muy grande, será preferible que utilice baterías intercambiables en lugar de fijas si prevés hacer varias inmersiones consecutivas en alguna ocasión. De este modo podrás cambiarlas entre buceos y no arriesgarte a quedarte sin energía a mitad de la inmersión.

·         Divisor de potencia. Con él podemos disparar a una potencia menor que la máxima y es imprescindible en muchas ocasiones para armonizar en una imagen la iluminación ambiental con la de nuestro flash. Se expresa en fracciones (1/2, 1/4, 1/8, etc.), o más comúnmente en valores de exposición (-1, -2 -3, etc.). Muchos flashes actuales tienen los pasos en medios valores de exposición (-0,5, -1, -1,5, -2, etc.), lo cual es preferible.

Control de potencia en incrementos de 0,5 VE

·         Control TTL. Se trata de un automatismo de exposición que puede ser útil en determinadas circunstancias (De ello hablaremos en nuestra próxima entrega). Solo los flashes dedicados de cada marca pueden funcionar en auténtico modo TTL con sus respectivas cámaras, pero flashes muy populares como los INON o los Sea&Sea poseen un sistema de emulación TTL a través de la replicación de destellos que es un buen sustituto y es utilizable con muchos modelos de cámaras actuales. 

·         Temperatura de color. Algunos flashes subacuáticos tienen una temperatura de color inferior a la de los flashes terrestres (Por ejemplo, Subtronic) y por tanto producen una luz más cálida que contrarresta en cierta medida el efecto de filtro azul que supone el agua. Sin embargo, la mayor parte de los modelos del mercado tienen una temperatura de color próxima a la de los flashes terrestres, de alrededor de 5500ºK.  Para fotografía angular será deseable una temperatura de color baja –por debajo de 5000ºK–, que nos permita obtener colores adecuados de los sujetos iluminados con el flash, sin tener que sacrificar los tonos azules del entorno. No es algo preocupante, ya que podemos modificar la temperatura de color de un flash con cierta facilidad mediante el uso de filtros conversores.

 Distintos filtros de conversión de color para flash

·      Conexiones. Debemos tener en cuenta como vamos a conectar el flash a nuestra cámara: hay modelos de flash que poseen conexiones ópticas, eléctricas o ambas al mismo tiempo. Las conexiones ópticas se están imponiendo gracias a su versatilidad, sencillez y posibilidad de emulación TTL. No es difícil adaptar un flash óptico a una caja equipada con conectores ópticos, o que esta sea transparente. Los conectores eléctricos tiene la ventaja de que no necesitamos disparar el flash interno de la cámara, pero a cambio son más propensos a averías. Si la conexión óptica de nuestro flash es lo suficientemente sensible, también podremos dispararlo sin necesidad de cable (Wireless), algo especialmente útil para usar flashes a distancia para determinados efectos de iluminación, pero que no veo interesante si llevamos el flash cerca de la cámara. Una solución que ha aparecido recientemente para disparar un flash conectado ópticamente sin necesidad de disparar el flash de la cámara, es la de  utilizar un “conversor” o “disparador” óptico. Este dispositivo, pensado inicialmente para cámaras réflex que no equipan flash, se conecta en la zapata de la cámara y emite destellos luminosos al dispararla, sustituyendo de este modo al flash incorporado en su función de disparar el flash externo.

Hay otros factores que debes tener en cuenta: el volumen y peso del flash, así como la flotabilidad, que debe ser lo más neutra posible. También que los mandos estén situados en un lugar cómodo, mejor si están iluminados para inmersiones en la oscuridad. Otro añadido útil es la presencia de luz de enfoque, que nos ayudará en oquedades o durante la noche.

¿Anfibios o en caja estanca?

Al igual que sucede con las cámaras (Ve la segunda entrega del curso), tenemos la posibilidad de elegir entre un flash anfibio o uno terrestre protegido mediante una caja estanca, aunque con los flashes sucede lo contrario que con las cámaras: existe una mayor variedad de flashes diseñados para su uso bajo el agua (Anfibios), que cajas estancas para flashes. Estas últimas son un producto ofrecido por varios fabricantes de cajas estancas para cámaras, y tan solo para algunas marcas y modelos de flashes. El uso de flashes terrestres en caja estanca tiene sus ventajas e inconvenientes:

          Si ya posees un buen flash terrestre compatible con tu cámara, puede que te salga más barato adquirir una caja estanca para él, que un flash anfibio de gama alta.

          Al estar diseñados para su uso en tierra, son flashes con un ángulo de cobertura escaso y esta no suele ser circular –tal y como sucede en los flashes anfibios de gama alta–. El tiempo de reciclaje tampoco es muy favorable.

          La ergonomía de los controles de las cajas estancas para flash suele ser peor que la de los flashes anfibios. El uso en modo manual es un tanto engorroso.

Hablando de manera genérica, las mayores prestaciones las conseguiremos mediante flashes anfibios, de los cuales existen un buen número de modelos en el mercado en una amplia gama de precios.



Brazos para flash

A menos que queramos llevar el flash en la mano izquierda mientras buceamos (Algo muy poco recomendable), tendremos que utilizar un brazo que una el flash a la cámara. Existen multitud de modelos, aunque a grandes rasgos los podemos dividir en tres clases:

·         Fijos. Los más simples y económicos (A veces vienen incluidos con el flash o con un kit cámara compacta/flash) y también los menos recomendables, ya que no permiten cambiar la posición del flash de forma medianamente rápida. Además, su posición cercana a la lente y en la diagonal del fotograma, es la peor cuando tenemos que fotografiar en aguas turbias.

·         Articulados mediante “vertebras”. Consiste en varias piezas plásticas unidas a modo de vértebras, que permiten mover el flash en varias direcciones, aunque de un modo muy limitado. Son muy ligeros y económicos, aunque son ruidosos (Sí… que hacen ruido bajo el agua al cambiarlos de posición), incómodos de utilizar, permiten poco movimiento y no son adecuados para flashes medianamente pesados. 

·         Articulados mediante rótulas. Son los mejores brazos con diferencia, siempre que las articulaciones estén bien diseñadas. Constan de segmentos de distintas longitudes terminados en bola que se unen a voluntad mediante rótulas, además de accesorios que permiten utilizarlos con casi cualquier modelo de caja estanca, flash, foco o linterna. Suelen estar construidos en aluminio (Ultralight, TK Arms, Nauticam, INON, TLC, etc.), aunque algunos fabricantes usan fibra de carbono para los segmentos. Existen también segmentos flotantes, que son idóneos para aligerar equipos pesados. Como ya habréis adivinado, son los sistemas de brazos más caros, aunque en mi opinión valen la pena: yo tengo piezas de Ultralight que uso desde hace más de 15 años.

Brazo de flash modular de Ultralight Control Systems

Posted by Carlos Minguell

Fotógrafo submarino profesional

4 comments

Muchas gracias Carlos, conciso y entendedor…
Salut!!

¡Gracias Ramón!
Me alegro de que te lo parezca 🙂
Saludos,

Hola Carlos, yo he puesto un filtro a mi flash externo como el segundo de la imagen por la izquierda, y balance de blancos en modo incandescente. En las fotos de ambiente me salen mejor los colores, y más azul el agua del fondo, pero en las tomas macro veo que me salen muy anaranjados los colores. Quizá debería quitar el difusor con el flitro para el macro y, en ese caso, debería cambiar el balance de blancos incandescente por el de luz de flash? Bastaría con que sólamente quitara el difusor que lleva pegado el filtro? Mi cámara es una compacta canon powershot S-95 y flash sea&sea YS-01. Gracias.

Hola Rafael,
Disculpa el retraso en contestarte, pero no vi tu comentario hasta ahora . Creo que lo más fácil es que le quites el filtro de color al flash al hacer macro y le pongas un BB tipo luz de flash o “soleado”

Si tu cámara tuviera posibilidad de elegir un BB personalizado, entonces podrías experimentar poniendo temperaturas de color bajas hasta dar con las adecuadas para tu filtro, pero teniendo solo la opción de balances preestablecidos (Flash, nublado, incandescente, etc.), me temo que ninguno de ellos te de los resultados que quieres a muy corta distancia.

Quitar o poner el filtro difusor, modifica en muy poco la temperatura de color de la luz de flash, así que no creo que te sirva de mucho.

Saludos,

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