© Carlos Minguell - OCEAN PHOTOS

Mantenimiento

Corrosiva agua salada y elevadas presiones: esa es la peligrosa combinación a la que nuestro equipo fotográfico debe enfrentarse en cada inmersión. Si queremos que lo haga con éxito durante años, tendremos que echarle una mano. Es hora de tomarse en serio el mantenimiento de nuestro equipo.

Estanqueidad

Todos sabemos que la estanqueidad, y por tanto la supervivencia de nuestro equipo, depende de las juntas tóricas que sellan todas las aperturas al exterior en cajas estancas, flashes, focos y linternas. Las juntas son elementos elásticos diseñados para deformarse dentro de su asiento al recibir la presión del agua, de manera tal que formen una barrera que impida la entrada de esta al interior. Cuanta más presión reciben, dentro de los límites de tolerancia para los que está calculado el sistema estanco, más se deforma la junta y mejor es el sellado. Es un sistema muy eficiente si está bien diseñado, así que lo único que debemos hacer es preocuparnos de que juntas y asientos estén en buen estado, perfectamente limpios y adecuadamente lubricados. Estas son algunas recomendaciones para conseguirlo:

•Para extraer la junta del asiento nunca emplees un objeto de metal. Prueba haciendo tensión con los dedos sobre su superficie en una dirección hasta que la junta salga del asiento en algún punto y puedas extraerla, o ayúdate con un objeto romo de plástico como por ejemplo la esquina de una tarjeta de crédito.

Forma de extraer una junta tórica

•Sí la junta está sucia de arena u otros restos adheridos, puedes lavarla con agua templada y un jabón suave como el gel de baño. Haz que se deslice entre tus dedos índice y pulgar, sin estirarla, ya que de hacerlo puedes acabar por deformarla permanentemente. Una vez limpia y seca, lubrícala con grasa de silicona para juntas tóricas (emplea la recomendada por el fabricante, ya que de este modo te aseguras de que es compatible con ese tipo de junta). Es completamente inútil poner grasa en exceso: solo conseguiremos que la arena, pelos o cualquier otra partícula extraña se adhiera con mayor facilidad. La junta debe quedar uniformemente brillante, sin zonas mate ni grumos de grasa. Mientras limpias y engrasas la junta, aprovecha para comprobar que está en buen estado y que mantiene su superficie lisa y libre de grietas o rebabas.

No hay que estirar la junta al lubricarla

•El asiento de una junta tiene que estar igual de limpio que la propia junta. Límpialo con una servilleta o trapo que no suelten hilos o pelusa. También los bastoncitos de algodón desechables levemente humedecidos funcionan bien y son cómodos de usar.

•Finalmente, coloca la junta en su asiento sin estirarla y cuidando que no quede retorcida. Con el uso, la junta se puede alongar, por lo tanto en el caso de que compruebes que sobra junta donde antes no sobraba, será un buen momento para cambiarla por una nueva. Asegúrate de que la junta permanece en su sitio al cerrar y comprueba después que la separación entre las dos partes unidas es homogénea: si ves un lado más separado que el otro, puede ser síntoma de que la junta se ha salido de su asiento.

Hasta ahora nos hemos referido a las juntas que son accesibles por el usuario ¿Qué hay de las juntas existentes en el interior de los mandos? Muchas veces, estas juntas requieren para su manipulación herramientas y destrezas que un fotosub poco experimentado no posee: en este caso lo mejor es no tocarlas y que sea un servicio técnico quien lo haga. De todas formas, son juntas que tienen un desgaste muy bajo, ya que nunca las tenemos que sacar del asiento, por lo tanto solo será necesario cambiarlas tras varios años de uso. Los fabricantes suelen recomendar periodos de unos 3 ó 4 años para cambiar las juntas internas, y creo que es una buena idea realizar un chequeo completo en el plazo recomendado para que limpien asientos internos, cambien sus juntas y comprueben mandos, cierres y estanqueidad.

Limpieza

Nuestro principal objetivo al limpiar el equipo no es la estética del mismo, sino evitar que la sal del agua pueda corroer determinadas piezas. ¿Es realmente imprescindible enjuagar con agua dulce el equipo tras cada inmersión? Depende: si dentro de dos horas vas a hacer otro buceo, yo diría que no. Este es un caso muy frecuente cuando estamos en un viaje de buceo con 3 ó 4 inmersiones diarias y la sal no dañará a nuestro equipo en tan poco tiempo. Al finalizar la jornada, sí que es conveniente lavarlo con agua dulce:

Agua dulce en cantidad para eliminar la sal

•Si vas a bucear al día siguiente, bastará con sumergir el equipo en un tanque de agua dulce durante unos minutos. En caso de que no haya uno disponible, una breve ducha de agua corriente con una manguera puede ser un sustituto válido.

•Al finalizar un viaje, o tras nuestro último buceo del fin de semana, es cuando eliminaremos a conciencia toda la sal posible. Para ello dejaremos el equipo correctamente montado en un tanque con abundante agua dulce durante horas. Cuanta más agua, mejor: piensa que si usas poca agua, esta alcanzará una concentración de sal que impedirá que se siga disolviendo. Una buena idea es dejar el equipo durante una noche o un día completo, moviendo los mandos de vez en cuando para conseguir que el agua circule en esas zonas.

Una vez que tengamos el equipo libre de sal, lo secaremos antes de proceder a su desmontaje y almacenamiento. Es muy recomendable eliminar las gotas de agua de las superficies transparentes, como los frontales y los visores, ya que la cal puede dejar huellas casi indelebles al evaporarse el agua dulce, sobre todo si vives en una zona donde esta sea muy dura.

Almacenamiento

Solo nos queda guardar el equipo hasta nuestra próxima inmersión. Elige para ello un lugar cerrado, seco y libre de polvo, lejos de fuentes de calor y de luz. Si el periodo de almacenamiento va a ser largo, es mejor que tomes las siguientes precauciones:

•Extrae las juntas principales de la cámara, caja estanca o flash y almacénala dentro de una bolsa de plástico cerrada. De este modo evitarás que se deformen y pierdan propiedades al estar sometidas a una tensión continua.

•No dejes los frontales montados en la caja estanca: guárdalos separados. Separa también cables, mangos, bases y cualquier otro accesorio que se atornille a la caja o flash. Los tapones estancos de los conectores eléctricos de flash también los puedes desenroscar; así te aseguras de que desaparezca totalmente la humedad que pueda haber en el conector y proteges las juntas.

No dejes las baterías dentro eternamente...

•Extrae las pilas de las cámaras o flashes. En el caso de las baterías recargables, acuérdate de cargarlas cada pocos meses, ya que van perdiendo la carga lentamente y no conviene que se vacíen totalmente, puesto que podrían quedar inutilizables.

•Es un buen momento para limpiar y engrasar todos los cierres y articulaciones. En el caso de cierres que ejerzan una fuerte tensión (comunes en muchas cajas estancas y flashes), es mejor dejarlos abiertos.

Una limpieza a fondo de roscas y tornillos

Cuando llegue el momento de volver a utilizar tu equipo tras el periodo de “hibernación”, se cuidadoso con la revisión y montaje de todo. Piensa que has perdido la práctica de hacerlo y que además has guardado por separado piezas, cosa que no haces cuando estas usando el equipo con regularidad. ¡No te vayas a olvidar de poner las juntas!

 

Posted by Carlos Minguell

Fotógrafo submarino profesional

1 comment

Muchas gracias por este artículo, es muy útil, había cosillas que no estaba haciendo y que me apunto 🙂

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